EL MAR COMO
BODEGA ÚNICA,

NATURAL E INFINITA

Los silos en los que sumergimos nuestros vinos se encuentran en la bahía de Alicante, aproximadamente a milla y media del Cabo de las Huertas, contando con 50 de estas estructuras, todas ellas de hormigón, a más de 20 metros de profundidad y con una capacidad total de 30.000 botellas.

EMPLEAR EL MAR COMO BODEGA EXIGE PROFESARLE RESPETO Y ADMIRACIÓN

Trabajar para protegerlo y conservarlo dentro de nuestro ámbito de actividad.

CREEMOS FIRMEMENTE QUE LA MADURACIÓN SUBMARINA ACABARÁ SIENDO UNA OPCIÓN IMPORTANTE MUY A TENER EN CUENTA DENTRO DE LOS PROCESOS ASOCIADOS AL SECTOR VINÍCOLA

La presión, la salinidad, el movimiento constante, la temperatura y el aislamiento proporcionados por el fondo marino, hacen que el vino sea mucho más singular desde su sabor hasta su apariencia.

LOS SILOS QUE EMPLEAMOS SUPONEN UN SUSTRATO PERMANENTE EN EL FONDO MARINO QUE REFUERZA SU RIQUEZA Y BUENA SALUD